sábado, 20 de junio de 2015

Estados Unidos aprueba otros 4.300 millones de dólares para su segundo super portaviones

El astillero estadounidense Huntinton Ingalls se ha adjudicado un contrato valorado en 4.300 millones de dólares para continuar la construcción del portaaviones USS John F. Kennedy (CVN-79) que ya acomete.

El contrato incluye 3.350 millones de dólares para diseño y construcción del buque y 941,2 millones de dólares para que su filial Newport News Shipbuilding compre materiales y continúe con la construcción.

El USS John F. Kennedy es el segundo super portaviones de la clase Gerald R. Ford, cuyo astronómico coste alcanza los 11.500 millones de dólares.

La construcción de este buque comenzó en 2010 y está previsto que este verano se coloque la quilla y que su construcción finalice el año que viene.

Está formado por 1.100 bloques de los que 450 ya han sido construidos. Estos buques incluyen gran número de mejoras sobre las series actuales, incluyendo rediseño de la cubierta de vuelo, sistemas de gestión de armamento y sistemas mejorados, una isla rediseñada, una nueva planta propulsora nuclear capaz de generar más electricidad o un sistema de catapultas electromagnéticas entre otras mejoras.

El objetivo es aumentar el número de salidas de aeronaves y poder hacerlo con una plantilla menor y menores costes.

Incluso en Estados Unidos se está criticando el elevado coste del programa de construcción de tres nuevos portaaviones, ya que el primero de ellos, el Gerald R. Ford, actualmente en pruebas, ha costado 12.900 millones de dólares.

El tercero, el Enterprise tendrá un coste similar. Además, el hecho de que Huntinton Ingalls sea actualmente el único astillero de los Estados Unidos capaz de construir portaaviones ha provocado sospechas sobre la competitividad del proceso, aunque el astillero se defiende alegando que trabaja en reducir los costes.(defensa.com).

martes, 9 de junio de 2015

El nuevo sistema de defensa antiaérea Buk-M3 supera al S-300

La última versión del sistema autopropulsado de misiles antiaéreos Buk, el Buk-M3, se incluirá en el inventario de las fuerzas de defensa antiaérea rusas a finales de 2015 y, a partir de 2016, se incorporará a las tropas, anuncia una fuente del Ministerio de Defensa ruso a la agencia de noticias TASS.

Según la fuente de TASS, el sistema de defensa antiaérea Buk-M3 tiene un alcance de 70 km, 25 km más que su predecesor.
Además, el nuevo sistema supera en una serie de parámetros al modelo de largo alcance S-300. “El resultado de las pruebas estatales demuestra que, en algunas de sus especificaciones técnicas, el equipo no solo cumple plenamente sus objetivos, sino que además es comparable al S-300, sistema al que llega a superar en algunos indicadores”, comentó el portavoz de la agencia.

“Ante todo estamos hablando de la probabilidad de impacto, que en el Buk-M3 es de 0,9999, nivel que no alcanza el S-300”, señaló el portavoz. “Además, se ha aumentado el alcance máximo del equipo en 25 km con respecto a su predecesor, llegando a los 70 km”, añadió.

En abril se aprobó el equipamiento del ejército ruso con este sistema. “Ahora, para la incorporación del Buk-M3 a las tropas, se tendrán que efectuar las pruebas Estatales pertinentes. Se prevé que estás se realizarán en el mismo polígono este verano.

En caso de que los resultados sean satisfactorios, el sistema se incorporará al ejército en otoño de este año”, confirmó el portavoz.

Anteriormente se anunció que, el nuevo modelo de la familia Buk se incorporaría al ejército antes de que acabara 2015. Se espera que el nuevo equipo siga la línea de los sistemas de defensa antiaérea Buk. La anterior versión, el Buk-M2, se considera actualmente uno de los modelos más efectivos de su clase. Aunque se diseñó en 1988, no se comenzó a fabricar en serie hasta 15 años después.